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Imagen de la película de Pixar Wall-E, que continuamente progresa. - MindingMinds | Cooperación Educativa
Continuamente progresa, ¡volvemos en septiembre!

“Nunca disuadas a alguien que continuamente progresa, no importa cuán lento avance.” – Platón

“Never discourage anyone who continually makes progress, no matter how slow.” – Plato

 

Imagen de la cita de Platón sobre quién continuamente progresa - MindingMinds | Cooperación Educativa

 

¡Sigamos reprogramándonos! El fallo no existe, sólo es retroalimentación en el camino del aprendizaje. Es necesario salir de la zona de confort para aprender… ¡Animemos a persistir! Que la motivación no dependa del éxito, sino de la seguridad de saber que así, paso a paso y equivocándose si es necesario, es como se aprende.

La velocidad a la que avanzamos o lo bien que hacemos algo, no determinan nuestra valía.

Es muy bueno ir liberándose de estas falsas creencias, que tan arraigadas están en nuestra sociedad. 🙂 ¡Continuamente progresa!

 

¿Qué otras falsas creencias pensáis que nos limitan a la hora de aprender? ¿Vienen de la sociedad? ¿Son cosa del Sistema Educativo? ¿De la escuela en concreto?

 

Yo estoy agradecida de una creencia que nos transmitieron en el Instituto al que fui, que lo que ha hecho precisamente es borrar límites en vez de ponerlos. Es la de emprender y siempre siempre siempre, incansablemente investigar, para saber el porqué de aquello que te intriga, además de ser críticos en vez de aceptar sin procesar… ¡que no importa la edad que tengas para lograr lo que te propones!

 

¡Muchas gracias por todo vuestro apoyo a MindingMinds durante este curso! ¡Volvemos en septiembre con una nueva aventura llena de cooperación educativa! 😀

Pista: ¿habéis oído hablar de la Educación Creativa y el aprendizaje-servicio? 😉

 

¡Os contamos más a la vuelta! ¡Feliz verano! ^_^

MindingMinds - Captura del primer vídeo de concienciación sobre Altas Capacidades

Nuestro primer vídeo sobre Altas Capacidades

Estrenamos el canal de Youtube con un vídeo en el que presento un modo simplificado de entender las Altas Capacidades, ¿podrían entenderse cómo si fueran Hiperactividad Mental?

En el vídeo hablamos de cómo, si entendemos que se trata de la necesidad natural de “moverse” a toda velocidad a nivel intelectual, imaginativo, emocional, sensitivo e incluso motriz, comprendemos que la característica de las Altas Capacidades hace que los alumnos necesiten recibir también una atención especial en el aula.

El objetivo que tenemos al iniciar el canal de Youtube, es concienciar, naturalizar y difundir temas de Altas Capacidades; algo que en MindingMinds tenemos ganas de hacer y pendiente desde que empezamos. Va a ser una plataforma en que todas las personas que quieran aportar sus ideas, opiniones o testimonios puedan compartir sus vídeos, para que la gente de todas las edades que sospeche o sepa que tiene AACC, tenga un sitio en Internet dónde referirse, dónde habla gente que está o ha estado en su misma situación, para que se sientan comprendidos y acompañados, que entiendan que no son los únicos, y que no funcionan mal, sólo distinto a la mayoría (¡a mi éste detalle cambió por completo la forma de verme!).

 

Si os apetece hacer un poco de análisis para acabar de exprimir el potencial del vídeo, os dejo un par de comentarios:

  • os daréis cuenta de cómo tengo tendencia a irme por las ramas y por allí perderme (característica compartidísima en la gente de AACC),
  • y luego, un detalle PNL: muevo los ojos básicamente hacia arriba al hablar y pensar, indicador de que proceso preferentemente la información de manera visual, por imágenes, por delante del procesamiento kinestésico, que hace mirar hacia abajo para centrarse en sensaciones, y el auditivo, en que se mira más a los lados (el visual es el tipo de procesamiento más rápido de los 3, así que si la sumo al procesamiento arborescente=multi-camino-simultáneo típico de las AACC, dada la consistencia algodonosa de mi cerebro, las ideas se me aglomeran y encontrar el modo de dilucidar lo esencial para traducirlo todo a tiempo en información verbal es un trabajo bueno).

Con esto último, quiero dar a entender que las AACC son sólo una característica más, cada persona viene con su set de cartas, y si por ejemplo te tocan dos que tiran en direcciones más o menos contrarias, ¡tienes un reto! 😉 Si tenéis más curiosidad sobre el tema, podéis buscar sobre doble excepcionalidad (las AACC muchas veces enmascaran la dificultad de aprendizaje, o bien sólo se detecta la última, o se compensan ambas y cuesta detectar cualquiera de las 2 si no se está muy despierto).

 

¿Es todo negativo? ¿A nadie con AACC le van las cosas entre normal, bien y genial?

¡Por supuesto que hay infinidad de cosas positivas! Cada característica tiene dos caras, te da problemas y confusión si la desconoces y no le sabes sacar el partido, pero una vez las conoces, ¡das con un don para disfrutar!

De momento la gente que está genial (sobretodo si están en la Escuela o un ambiente que no les reconoce) no es mayoría, pero en cambiarlo estamos. Haremos vídeos y entrevistas con éstas y todo tipo de personas para ver qué trucos les podemos sonsacar. ^_^

Como siempre, cualquier idea/sugerencia/colaboración/etc. es bienvenida. ¡Muchísimas gracias!

 

PD: quiero contaros que las dudas que teníamos en empezar esta nueva iniciativa, venían del no saber dónde poner el límite: qué comparto y qué es para mi. Parece que el proceso será de aprender en el camino, de probar e ir rectificando. ¡Agradeceremos todo tipo de apoyo que nos podáis ofrecer! Gracias de nuevo 🙂

100 jóvenes para transformar la Educación - MindingMinds

100 jóvenes para transformar la Educación

El pasado fin de semana tuve la oportunidad de asistir a Rekréalo, un encuentro de 100 jóvenes con la visión de transformar la Educación, organizado por Pangea y Fundación Telefónica.

El primer día de conferencias sirvió para inspirarnos y prepararnos para el segundo día de masterclasses y talleres con mentores, en el que creamos por equipos nuestras propias propuestas.

Hay muchas personas que ya están manos a la obra con el cambio educativo, pero hace falta abrir el camino para que pueda llegar a todas partes.

En el equipo A localizamos los 3 agentes de cambio dentro de la comunidad educativa, los retos que plantea cada uno, y las maneras de transformar la situación:

  1. alumnos: nos gustaría fomentar su autonomía y responsabilidad para elegir; propusimos llevar la educación fuera del aula para ganar competencias emocionales y de la vida real, por ejemplo aprender matemáticas visitando el mercado, y aumentar la libertad para tomar decisiones desde una edad temprana, por ejemplo ofreciendo asignaturas optativas desde la primaria.
  2. docentes: queremos lidiar con la desmotivación y la falta de implicación; así que propusimos crear una red de apoyo para los maestros, tanto presencial como online, en la que puedan compartir dudas, recursos, iniciativas… y aumentar así el alcance de las ideas que funcionan y el sentimiento de estar respaldado.
  3. familias: detectamos que hay una falta de involucración y apoyo por su parte; así que decidimos que sería una buena idea abrir las escuelas para que traigan el conocimiento de su día a día a las aulas, y puedan recibir herramientas en forma de talleres, creando un espacio de escucha para compartir y llevar las ideas a la acción.

No dudéis en poner a prueba estas ideas y comentarnos el resultado, así como compartir las iniciativas que ya os están dando resultado. Mejoraremos así nuestro plan y ¡lo haremos llegar a toda la gente que nos sigue! ^_^

Universo

Los avestruces no esconden la cabeza (parte II)

When I heard the learn’d astronomer;
When the proofs, the figures, were ranged in columns before me;
When I was shown the charts and the diagrams, to add, divide, and measure them;
When I, sitting, heard the astronomer, where he lectured with much applause in the lecture-room,
How soon, unaccountable, I became tired and sick;
Till rising and gliding out, I wander’d off by myself,
In the mystical moist night-air, and from time to time,
Look’d up in perfect silence at the stars.

Walt Whitman

Cuando oí al docto astrónomo,
Cuando me presentaron en columnas las pruebas, los guarismos,
Cuando me señalaron los mapas y los diagramas, para medir, para dividir y sumar,
Cuando desde mi asiento oí al docto astrónomo que disertaba con mucho aplauso en la cátedra,
Qué pronto me sentí inexplicablemente aturdido y hastiado,
Hasta que escurriéndome afuera me alejé solo
En el húmedo místico aire de la noche, y, de vez en cuando,
Miraba, en perfecto silencio, las estrellas.

Tres semanas sin publicar nada… Tres semanas llenas de exámenes, conferencias, reuniones, proyectos… Tres semanas de dormir 4 horas para coger 3 trenes para trabajar 14 horas para trabajar 3 horas -en casa y como extra- para dormir 4 horas… Y así hasta que uno se jubila y puede hacer de canguro de sus nietos mientras su hijo duerme 4 horas para coger 3 trenes etc. Pero bueno, si uno quiere conseguir títulos es el precio que debe pagar… Porque claro está, más mérito tiene el que más diplomas tiene colgados en su despacho que no el que más sabiduría (que no conocimiento) tiene en su cabeza… Esta idea no es mía, de hecho habita en una parte del cerebro de todo ser humano y fue plasmada por Dalai Lama en la gran frase: Lo que más me sorprende del hombre occidental es que pierde la salud para ganar dinero, después pierde el dinero para recuperar la salud. Y por pensar ansiosamente en el futuro no disfrutan el presente, por lo que no viven ni en el presente ni en el futuro. Y viven como si no tuviesen que morir nunca, y mueren como si nunca hubieran vivido. 

… Viven como si no tuviesen que morir nunca, y mueren como si nunca hubieran vivido…

Dentro del conjunto de mis rituales, se encuentra uno particularmente enriquecedor. Es cierto que, en mi caso, el tiempo no es un bien abundante, pero cuando tengo cinco minutos y ganas de caminar, aprovecho para ir a la biblioteca que más cerca tenga, coger un libro aleatorio, abrirlo por una página aleatoria y leer un fragmento. Luego, cierro el libro, lo dejo en su sitio y me voy. Y, con la mente en blanco, aprovecho para que el contenido que he leído madure en mi cabeza y tome la forma más o menos definida de una idea. Pues bien, hará ya un tiempo cuando cayó en mis manos una antología del poeta estadounidense Walt Whitman. Lo cierto es que no abrí el libro por la página del poema que he reproducido al principio de este texto, pero no pude reprimirme y consulté el índice del libro. Al ver “When I heard the learn’d astronomer”, me recordó un álbum ilustrado que de niño había leído. Efectivamente, el poema era el mismo que el que había leído más de siete años atrás. Y me hizo reflexionar mucho.

El astrónomo

 Ya lo comenté en la Parte I, el actual sistema educativo no es más que una gran competición. Se inculca el aprendizaje compulsivo y no la interiorización de valores reales o de cooperación. Y esto tiene unas consecuencias nefastas: esta actitud de ver al compañero como un adversario y no como un colaborador no potencia, como se presume, el espíritu de auto-superación sino que, bajo mi punto de vista, aumenta la agresividad, la desconfianza y, esto es, la seguridad y integridad del estudiante. Es verdaderamente una tragedia. Porque esta competición, la ansia por ganar, ciega a cualquiera. Mediante este estado de búsqueda del falso triunfo, la capacidad analítica y crítica del/la joven estudiante se corrompen. Y se llega a un punto de automatización. “No me importa por lo que lucho sino ganar la batalla“. Ya nadie se preocupa por la ética de sus acciones.

Me preocupa mucho ver como se despilfarra escandalosamente cantidades industriales de talento en los colegios… Personas que podrían crear, descubrir, ayudar… Y que en vez de ésto, se preocupan a memorizar (sin cuestionarse el motivo que les impulsa a hacerlo) lo que pone en un libro de texto (del cual no conocen ni su autor ni su credibilidad) para vomitarlo en un examen y, acto seguido, olvidarse. Porque claro está, más importante tener un diez en biología que tener interés por la biología… Y quien dice biología dice cualquier disciplina. Hoy ya no se va a la escuela a obtener conocimiento (si es que en algún tiempo se ha ido a hacerlo) sino a aprender a acatar normas. Forzar tu propio límite de aguante de presión, y perder la individualidad que hace posible una futura mejora colectiva. Y, sinceramente, creo que este es la última oportunidad que tenemos para cambiar nuestra mentalidad. Siempre nos queda la posibilidad, claro está, de seguir en el camino en el que estamos y ser un estudiante, trabajador, y jubilado más que duerme poco, coge muchos trenes y no puede pensar.

De todos modos, creo que tenemos que dejar de dividir y sumar; asumir nuestra ignorancia y, en el húmedo y místico aire de la noche, de vez en cuando, mirar en perfecto silencio las estrellas. 

Y tu, ¿escondes la cabeza?

Los avestruces no esconden la cabeza (parte I)

“Cuando un avestruz se encuentra en peligro porque un depredador lo está amenazando, éste esconde la cabeza bajo tierra como mecanismo primitivo de defensa, ya que el ave cree que si él no ve al depredador, el depredador no lo ve a él.”Esto no es más que una afirmación falsa. Lo cierto es que, en una situación de peligro, el avestruz baja la cabeza a nivel del suelo para menguar su altura, pero jamás la entierra para auto-engañarse.

Este año estoy empezando muchos proyectos y continuando otros tantos. Esto me ha hecho cambiar. He dejado de afrontar las situaciones a medida que iban apareciendo y, ahora, soy cada vez más capaz de prever lo que sucederá y poder planificar mis tareas al largo del día. En el mundo emprendedor las to-do list (las listas de cosas-para-hacer de toda la vida) se usan mucho, y lo cierto es que son extremadamente productivas. Decidiendo implementar este recurso en mi manera de funcionar, uno de los puntos que establecí fue el de ver un vídeo aleatorio de la plataforma TED cada día (hábito recomendable). Hace tres días vi una conferencia completamente conmovedora: How autism freed me to be myself de Rosie King (podéis ver el vídeo dando clic encima del título o aquí); que posteriormente decidí convertir en el esqueleto de mi entrada de esta semana (la de Lang Lang fue un extra…).

La semana pasada hablé de sinestesia, de música, de arte, pero -y sobretodo- también de mi opinión al respecto de la evolución del proceso de aprendizaje del hombre del siglo XXI. Expuse lo más brevemente que pude (soy consciente que tengo que entrenar mi capacidad de síntesis) como hemos ido olvidando el punto de partida común del conocimiento humano a medida que este ha ido creciendo. Y este fenómeno, en mi opinión, no afecta solamente al mundo académico, sino que representa una actitud vital en la que el ser humano cada vez se transforma en un ente más auto-suficientemente aislado y, consiguientemente, también adquiere una discapacidad progresiva para asociar conceptos provenientes de distintas fuentes, ya que cada vez uno está más acostumbrado a actuar según su propia filosofía sin tener en cuenta las demás 8000 millones de filosofías que, aún que no lo parezca, conviven y existen.

Así pues, la fría ultra-clasificación que rige el funcionamiento de nuestra sociedad es absolutamente nociva (insisto, bajo mi punto de vista). Porque como dije en mi anterior post esta ultra-clasificación no está calculada ni estudiada. No hay un objetivo al que deseemos llegar, esta constante división no es un medio más o menos cruel para llegar a un fin de felicidad, de sabiduría o de nada que nos genere satisfacción y nos justifique el proceso; esta necesidad de clasificar tiene un origen compulsivo y potenciado desde la edad en que nuestro cerebro se puede manipular.

El fractal de la manipulación

De todos modos, lo que vengo a comentar esta semana es solo el principio, el primer engranaje de nuestro sistema que falla considerablemente. Como he dicho, se nos está acentuando la necesidad de clasificar todo lo que nos rodea. Pero no solo eso. Nos vemos influenciados por miles de estímulos exteriores a desear y luchar para poder ser el modelo de una de las clases grupos sociales que nuestra mente crea. Se nos hace aprender miles de conceptos, millones de fechas, nombres y fórmulas. Cuando una persona es capaz de recordar un número considerable de conceptos, entonces se le otorga el privilegio de la condición de “persona de éxito”. Sin embargo, ¿quién se preocupa de enseñar cómo aprender? ¿De qué nos sirve absorber conocimiento de una manera lineal si no somos capaces de captar el pensamiento crítico, la esencia de lo que estudiamos? Lo que más me preocupa es el estado de retroalimentación masiva en el que el actual sistema educativo se encuentra. Han habido numerosas reivindicaciones al respecto, pero ninguna ha dado los frutos que se necesita para realmente innovar.

¿Quién se preocupa de enseñar cómo aprender? ¿De qué sirve absorber conocimiento sin contemplar el pensamiento crítico implícito?

Prejuicios. Desde pequeños se nos ha enseñado que, como buenos ciudadanos, debemos respetar, debemos tener modales y educación, y no debemos prejuzgar a nadie ni a nada. Esta máxima se repite varias veces a lo largo del proceso educativo actual… Pero, ¿no es el sistema educativo en si un gran prejuicio, una gran competición donde se premia la obediencia y no el talento? No solo se premia, sino que se potencia sobremanera. Ante una educación que genera incongruencias y por consiguiente inseguridades desde la inmersión del niño o la niña en el sistema, ¿cómo actuamos?